El último día en el outback

En Australia se le llama outback a todas las regiones desérticas, despobladas y aisladas del territorio, es decir un 90 por ciento del país. Lugares donde las “ciudades” tienen diez mil habitantes, Internet es una tecnología incipiente y el correo llega cada dos semanas. Lugares como Halls Creek, claro, donde estuvimos trabajando por cuatro meses hasta hace apenas una semana. Seguir leyendo

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Fin de semana de locura

Hace casi diez meses publiqué en este mismo blog un artículo titulado “El factor humano” donde, en una primera impresión, describía a los australianos como tacaños, faltos de sentido común, irresponsables, desconsiderados y, hasta en algunos casos, decididamente delincuentes que no pagan por tu trabajo. Hoy, a poco más de dos semanas de dejar atrás este país para siempre, no puedo hacer más que confirmar lo relatado en primera instancia. Seguir leyendo

La ruta del alcohol

En Australia en general, y en Halls Creek en particular, se bebe mucho. No sé si es por el aislamiento, porque no saben qué hacer del aburrimiento o sólo por la descendencia inglesa, pero la realidad es que toman en cantidad y variedad. En el motel no pasa una semana sin que experimentemos algún episodio curioso con un borracho, que bien puede ser alguien del staff o un cliente, lo cual resulta llamativo para un lugar tan pequeño y en especial para un restaurante, que no se caracteriza por ser un negocio donde se vendan demasiadas bebidas. Seguir leyendo

Un motel en el desierto

Cuando pienso en un motel perdido en medio de la nada generalmente me imagino un lugar sacado de las películas de Hitchcock, con un viejo cartel de neón en la entrada con algunas letras apagadas, una recepción oscura con un empleado de expresiones tétricas y cuartos llenos de humedad con puertas de madera que chirrían apenas se mueven. Seguir leyendo

Un salto de fe: a trabajar en el outback

Durante el último tiempo en Melbourne dedicamos varias horas por semana a enviar mails a todos los hoteles, moteles, roadhouses y derivados a lo largo y a lo ancho de Australia ofreciéndonos para trabajar. Si bien no era nada seguro, nos pareció una buena idea tener la posibilidad de conseguir trabajo de antemano y no tener que mudarnos a otra ciudad a ciegas, como suele pasar. Pero la búsqueda no dio resultados y fue así como decidimos probar suerte en Perth. Seguir leyendo

Las crónicas del outback, parte 1

Tras abandonar Melbourne, el gran dilema era a qué ciudad le jugaríamos nuestras fichas para vivir y trabajar los últimos cinco meses en Australia. Después de arduas deliberaciones la ganadora fue Perth, capital del estado de Western Australia y aislada del resto del país como único centro urbano del oeste. Antes de continuar tengo que advertirles que la nota quedó bastante larga, con lo cual la dividí en dos partes para hacer más amena la lectura.  Seguir leyendo