Los cuatro fantásticos

Mis expectativas eran bajas cuando llegamos a Liverpool. Estaba cansado luego de una agotadora semana caminando por las montañas de Gales, el repentino caos de tráfico que no experimentábamos desde Londres tampoco ayudaba y mucho menos el hecho de que nuestro anfitrión de Airbnb decidiera no abrirnos la puerta. Es la ciudad los Beatles, sí, pero eso no significaba gran cosa para mí, ya que soy incapaz de recitar dos versos seguidos de cualquiera de sus canciones. Seguir leyendo

Historias de Londres

Londres inspiró muchas de las más famosas obras de la literatura, el teatro, el cine y la televisión. Pero como la realidad siempre supera a la ficción, aquí va una recopilación de historias que hacen honor a la ciudad desde el punto de vista del ciudadano común. Aquel que espera el domingo para ir a gritar los goles del Chelsea, el que merodea por los rincones que popularizó Harry Potter, el que sigue tomando una colación a las cinco de la tarde, el que pasa horas viajando en los trenes subterráneos y el que sigue los pasos de sus ídolos musicales más famosos. Seguir leyendo

Un libro abierto

El centro histórico de Londres abunda en incomodidades. Las obras en construcción, las hordas de gente que entran y salen de las bocas del subte, las columnas de turistas que se detienen a hacer fotos en el medio de la vereda, los nativos y foráneos que hacen malabares para caminar llevando el diario en una mano, el café en la otra y el celular pegado a la oreja, los grandes colectivos rojos de dos pisos que encallan en todas las esquinas, las sirenas policiales, los músicos ambulantes… En fin, nada muy diferente de lo que puede verse en cualquier otra urbe del mundo. Seguir leyendo

Por los pasillos de Oxford

Una de las consecuencias de vivir en un mundo globalizado es el hecho de que se puede hacer casi cualquier cosa desde prácticamente cualquier lugar. Podemos estudiar chino desde un monoambiente en Caleta Olivia o ver en vivo el estreno del último capítulo de esa serie lituana que tanto nos gusta sin movernos del sillón. Pero, y esto es una opinión muy personal, no es lo mismo. Hay lugares identificados especialmente con ciertas cosas. No es lo mismo comerse una pizza en una trattoria de Nápoles que hacerlo en un lujoso restaurante italiano de Palermo. No es lo mismo ir a la cancha en Rosario que asistir a un partido de beisbol en Toronto. No es lo mismo hacer un curso de reparación de PC en Auckland que estudiar en la Universidad de Oxford. Seguir leyendo

El Londres de ayer y hoy

Cuando se viaja frecuentemente se es víctima ocasional de la pregunta —a veces realizada por uno mismo—: ¿cuál es tu lugar favorito? Con tantos sitios recorridos me llevaría un buen rato repasarlos mentalmente a todos y encontrar una respuesta consistente. Hasta hace no mucho, sin embargo, hubiera dado el nombre de Londres sin dudarlo. A su favor estaba el hecho de ser el destino de mi primer viaje a Europa, con todos esos contrastes que a uno lo deslumbran la primera vez que cruza el charco. Pero, ¿seguiría siendo así después de haber visto tanto? Tenía que volver para comprobarlo. Seguir leyendo