Hacia rutas salvajes

Con motivo de hacer alguna actividad en conjunto por nuestra inminente partida decidimos ir con Loli y Juan (dos viejos conocidos de la casa) a compartir una jornada de campamento a lo boy scout. Por referencias no muy claras y azares del destino elegimos Lake Taylor, un destino a priori lindo y accesible, a 130 kilómetros de Christchurch. Seguir leyendo

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5 tips para ir a Kaikoura

En uno de nuestros últimos fines de semana en Christchurch recorrimos los 180 kilómetros que nos separan de Kaikoura, un pueblo de 4 mil habitantes yendo hacia el norte de la isla. Este lugar es famoso por el avistamiento de ballenas (cosa que no hicimos) y de focas. Así que para el improbable caso que decidan pasar por allí, les dejamos algunos consejos para disfrutar más la estadía. Seguir leyendo

Relatos Salvajes

Al mejor estilo de la última película de Damián Zsifrón, en esta entrega voy a deleitarlos con tres historias cortas que no tienen nada en común más que sucedieron en mi última aventura laboral. ¿De qué se trata? Estoy trabajando en el depósito de Smiths City (una especie de Garbarino kiwi), cargando el camión y haciendo el reparto a domicilio de las boludeces los artículos que compra la gente. Obviamente yo no conduzco, sólo cargo, descargo y hago el contacto telefónico con los clientes. Ese es el contexto en el que se desarrollan estos relatos. Seguir leyendo

Game of Jobs

No sé si ya escribí sobre esto, o si a alguien realmente le importa, pero a continuación voy a describir brevemente cómo es esto de buscar trabajo en Nueva Zelanda, ya que sé lo raro que suena para los que están en Argentina, donde empezar a trabajar conlleva casi siempre una larga sucesión de demoras, entrevistas y trámites varios. Seguir leyendo

Un poco de turismo

La visita de mis padres a fines del mes pasado fue la excusa perfecta para dejar de trabajar un poco y vivir Nueva Zelanda de una manera diferente por tres semanas. Porque desde que llegamos hace casi ocho meses, si bien hemos recorrido bastante, también tuvimos que ocuparnos de ganar dinero, buscar casas, mantener un auto, hacer las compras y tantas otras cosas rutinarias. Por eso estuvo bueno pasar unos días más relajado y vivir el país casi como un turista. Seguir leyendo