Los cuatro fantásticos

Mis expectativas eran bajas cuando llegamos a Liverpool. Estaba cansado luego de una agotadora semana caminando por las montañas de Gales, el repentino caos de tráfico, que no experimentábamos desde Londres, tampoco ayudaba y mucho menos el hecho de que nuestro anfitrión de Airbnb decidiera no abrirnos la puerta. Era la ciudad los Beatles, sí, pero eso no significaba gran cosa para mí, ya que soy incapaz de recitar dos versos seguidos de cualquiera de sus canciones. Seguir leyendo