Fin de semana de locura

Hace casi diez meses publiqué en este mismo blog un artículo titulado “El factor humano” donde, en una primera impresión, describía a los australianos como tacaños, faltos de sentido común, irresponsables, desconsiderados y, hasta en algunos casos, decididamente delincuentes que no pagan por tu trabajo. Hoy, a poco más de dos semanas de dejar atrás este país para siempre, no puedo hacer más que confirmar lo relatado en primera instancia. Seguir leyendo

Un motel en el desierto

Cuando pienso en un motel perdido en medio de la nada generalmente me imagino un lugar sacado de las películas de Hitchcock, con un viejo cartel de neón en la entrada con algunas letras apagadas, una recepción oscura con un empleado de expresiones tétricas y cuartos llenos de humedad con puertas de madera que chirrían apenas se mueven. Seguir leyendo

Un salto de fe: a trabajar en el outback

Durante el último tiempo en Melbourne dedicamos varias horas por semana a enviar mails a todos los hoteles, moteles, roadhouses y derivados a lo largo y a lo ancho de Australia ofreciéndonos para trabajar. Si bien no era nada seguro, nos pareció una buena idea tener la posibilidad de conseguir trabajo de antemano y no tener que mudarnos a otra ciudad a ciegas, como suele pasar. Pero la búsqueda no dio resultados y fue así como decidimos probar suerte en Perth. Seguir leyendo

El factor humano

Desde Argentina y otras partes del mundo se suele ver a Australia como una especie de tierra prometida. El jardín del edén en los confines de la tierra donde la vida es maravillosa y nada nos puede pasar. La mayoría de estas visiones están alimentadas por notas de diarios de domingo basadas en puras estadísticas (el 96 % de la gente en Australia es millonaria, y cosas así), y por escritores con su vida resuelta que pasaron unos meses de vacaciones y publican un libro sobre lo genial que es el principal país de Oceanía. Claro, ninguno de ellos viene a estas tierras con el objetivo de buscar trabajo y llevar una vida rutinaria, al menos por unos meses, con lo cual no llegan a comprender una variable fundamental del asunto: el factor humano. Seguir leyendo

Relatos Salvajes

Al mejor estilo de la última película de Damián Zsifrón, en esta entrega voy a deleitarlos con tres historias cortas que no tienen nada en común más que sucedieron en mi última aventura laboral. ¿De qué se trata? Estoy trabajando en el depósito de Smiths City (una especie de Garbarino kiwi), cargando el camión y haciendo el reparto a domicilio de las boludeces los artículos que compra la gente. Obviamente yo no conduzco, sólo cargo, descargo y hago el contacto telefónico con los clientes. Ese es el contexto en el que se desarrollan estos relatos. Seguir leyendo

Game of Jobs

No sé si ya escribí sobre esto, o si a alguien realmente le importa, pero a continuación voy a describir brevemente cómo es esto de buscar trabajo en Nueva Zelanda, ya que sé lo raro que suena para los que están en Argentina, donde empezar a trabajar conlleva casi siempre una larga sucesión de demoras, entrevistas y trámites varios. Seguir leyendo